Ante un alumno «difícil» la importancia de advertir un niño en estado de necesidad. A pesar del rechazo inicial de algunos alumnos es fundamental nuestra persistencia en ofrecernos, aunque el rechazo continúe, persistir con nuestra oferta y dar tiempo a que
una confianza se instale. Como dijo Wittgenstein (filósofo austriaco)
«El niño aprende confiando en el adulto» .

Poder ser dóciles, no en el sentido de sometimiento a los caprichos de un alumno, sino que hablamos de una docilidad que acompaña a los niños, poder estar atentos a la particularidad de los sujetos. La escuela puede ofrecer esta docilidad y NO poner por delante la norma y la estructura, sino que la norma y la estructura se flexibilizan al servicio de acompañar, de no hacer obstáculo al aprendizaje que el niño va haciendo.

El otro día leíamos un artículo sobre un jardín de infancia en el periódico y nos gustaba mucho lo que decían: «En edades tan tempranas, nos planteamos la llegada de un niño al jardín de infancia no tanto en términos de adaptación a la institución, sino en términos de incorporación a un espacio nuevo «.

Es decir, la adaptación queda de nuestro lado. Es la institución la que tiene que encontrar la estructuración necesaria para poder flexibilizarse ante las particularidades de cada niño. Y de alguna manera, esto que parece tan complicado por momentos, porque tenemos muchos chicos, y parece muy difícil hacer lugar a la particularidad de cada uno, de hecho, después vemos que esto revierte en favor de nuestra labor, porque conseguimos que el alumno consienta, que dé su Sí a la escuela y a los aprendizajes. Generalmente, la impostura (la máscara, la coraza) de niño malo cae y aparece el NIÑO.

Para más información, consulte el apartado de psicopedagogía infantil.

Psicoclínica Barcelona