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La inmadurez emocional se define como la capacidad de una persona para afrontar una situación de forma equilibrada, reflexiva y sana.

Se puede dar en personas que no han crecido en un entorno familiar con apoyo emocional suficiente, donde se han sentido ignorados e incomprendidos. Igualmente, se da tras sufrir situaciones traumáticas en la niñez.

En otras palabras, se da cuando han existido grietas o vacíos en la crianza o como consecuencia de experiencias nefastas que no han permitido crecer o madurar a la persona.

¿Cómo se comporta una persona con inmadurez emocional?

Una persona con inmadurez emocional suele tener unas características emocionales, conductuales y mentales diferentes. Y estas consecuencias pueden llevar a otras enfermedades mentales. Algunas características de las personas inmaduras emocionalmente:

  • No toleran el estrés. Muestran respuestas reactivas y estereotipadas. Emplean mecanismos de defensa lejos de la realidad y no pueden regular sus emociones, por lo que reaccionan de forma exagerada.
  • Rigidez y obstinación a la hora de enfrentarse a la realidad, la que reducen para poder controlar. Una vez que crean una opinión, es complicado que puedan aceptar otro punto de vista diferente. Se irritan ante opiniones o ideas distintas a las suyas.
  • Son egocéntricas, puesto que están en un continuo estado de inseguridad y temiendo que alguien los desenmascare y tachen de incompetentes.
  • Son subjetivas y dadas a realizar análisis imparciales de la realidad. Aceptan lo que consideran más importante y desechan el resto.
  • Hacen lo que les dé más placer, siguiendo con el patrón infantil de solo buscar lo placentero y suelen escoger el camino fácil.
  • Les gusta ser el centro de atención. Tratan de ser protagonistas en todas las conversaciones. Esto no es debido a que quieren darse a conocer, sino acaparar el tiempo y la energía de los demás cuando están en grupo.
  • Se preocupan y piensan solo en sí mismas. Su autoestima depende de los demás y esto les hace no desarrollar empatía.
  • Fomentan la inversión de roles y que es propio de una crianza emocional inmadura. Se dirigen a sus hijos e hijas como si fueran un reflejo de ellos mismos.

¿Cómo superar la inmadurez emocional?

La inmadurez emocional es algo que afecta a la persona en todos los niveles de su vida, por lo que es esencial que busque ayuda para superar el problema. De este modo, es necesario aceptar que ya no se es niño y que los seres humanos pasan por diferentes etapas. Y es conveniente vivirlas, independientemente de las experiencias, dificultades y circunstancias de madurar.

Puedes superar la inmadurez emocional de esta manera:

  • Evaluar la situación. Identificar qué es lo que causa la negación a crecer, ¿Qué es lo que no me deja avanzar? ¿Qué es lo que me da tanto miedo?
  • Plantear metas realistas. Reconocer que no se puede cambiar de un día para otro. Es necesario primero identificar qué se quiere cambiar y poner metas.
  • Asumir responsabilidades. Permite tener una credibilidad y generar confianza frente a la pareja, familia y amigos y otros.
  • Afrontar los problemas. Es necesario enfrentarse a los miedos y dificultades uno mismo y no culpar de ello a otros. Tampoco esperar que sean otros los que solucionen tus problemas.
  • Evitar la dependencia emocional. Todos necesitamos a otras personas, pero hay que dejar que cada uno tenga su autonomía y no crear dependencia emocional.
  • Dejar el egocentrismo. Hay que dejar de sentirse víctima de las circunstancias y comprender que, en la mayoría de los casos, nadie quiere hacernos daño o invalidarnos.
  • Aprender a ser asertivos. Es fundamental para evitar conflictos que deterioran la comunicación. Las diferencias son oportunidades de mejora para todos y las discusiones son espacios para llegar a acuerdos.
  • Salir de la zona de confort. Para superar la inmadurez emocional es relevante comprender que la gestión de las emociones no es la adecuada. Tienes que atreverte a hacer los cambios necesarios para mejorar en la vida.
  • Pedir ayuda si es necesario. Si tienes un problema que no puedes superar solo, es hora de pedir ayuda, responsabilizarte, vencer los miedos y resolver los problemas acompañado.

La inmadurez emocional nos afecta profundamente en la vida. Podemos buscar ayuda en amigos, familiares o en nosotros mismos para superarlo.

Si no somos capaces, es bueno acudir a un psicólogo. Este profesional te ayudará a superar la inmadurez porque tiene las herramientas y te dará estrategias para su superación. Gracias a su acción tendremos una vida más feliz y tranquila.

 

Escrito por:
Mila Herrera
Directora de Psicoclínica Barcelona

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