La terapia de pareja en Barcelona puede ser una solución cuando la relación no va bien. En esta época del año, concretamente durante las vacaciones, se da un aumento de la demanda de terapia de pareja en Barcelona. En ocasiones, las vacaciones pueden ayudan a ver cosas en el otro (y en uno mismo) que habían permanecido veladas por la rutina y la ocupación. Una situación que puede llevar a la pareja a fuertes discusiones, incluso a la ruptura.

Sabemos que el amor no es suficiente para que una pareja funcione, además, es necesario encontrar la manera de soportarse. Lo que pasa es que uno no puede soportar al otro sin antes soportarse a uno mismo. Dejar de proyectar en el otro lo insoportable de uno mismo pasa, en muchos casos, porque cada uno pueda hacer un trabajo personal de reconocimiento y de aceptación para luego poder ver las cosas de otra manera.

En la terapia de pareja la culpa acostumbra a ser del otro y pocas veces la responsabilidad va dirigida hacia uno mismo. Esto provoca un profundo sentimiento de incomprensión que lleva a no sentirse escuchado por el otro, o lo que es lo mismo, no sentirse tenido en cuenta. Es entonces cuando surge la angustia al comprobar que algo se hace imposible por más voluntad y esfuerzo que se le dedique. Eso imposible de la relación puede conllevar mucho sufrimiento y es entonces cuando muchas personas se deciden a llamar a un psicoterapeuta para iniciar una terapia de pareja en Barcelona.