Regalos y excesos… Cuando falta la falta… ¿Qué queremos decir con esta expresión? pues que siempre es bueno y positivo que uno pueda desear, necesitar algo o a alguien. Cuando alguien desea es porque le falta algo, cuando hay completud, si es que eso es posible, se producen muchos síntomas en nuestro cuerpo y en nuestra vida que nos alertan de ese exceso, de esa saturación de la falta que a nadie beneficia! ¿Por qué un post así? Porque estamos en tiempos de excesos, ya es así en la sociedad y tiempo actual que nos ha tocado vivir, pero mucho más es ahora en estos días de Navidad cuando incurrimos en el mismo error año tras año, el consumismo desenfrenado para nosotros y para nuestros hijos: les compramos regalos, juguetes, juegos, objetos y demás gadgets varios para el Caga Tió, para Papá Noel, para Reyes, etc. No hay lugar para el deseo, para el anhelo, para querer algo con mcuhas ganas, todo lo tienen a la vez, de golpe, al instante e inmediato.  Algunos más de lo que pedían, otros sin ni siquiera pedirlo. No les ha hecho falta desearlo, quererlo o esperarlo, se les compra y se soprepasan en muchas casas las expectativas de los propios chicos.

Anulamos sin saberlo en nuestros hijos la importante función de la espera, les acostumbramos a la satisfacción inmediata, al resultado y a la recompensa instantánea, sin mediar esfuerzo, empeño, ganas y trabajo de por medio.

No les hagamos ese flaco favor, intentemos no participar de esa manera en la educación de nuestros hijos para evitar caer, posteriormente, en círculos viciosos de los cuales es muy difícil salir y sus consecuencias no se hacen esperar.